Quisiera ser un gran hombre fuerte tanto físicamente como emocionalmente que sea posible de levantar una familia hermosa, y querer a mi esposa como a nadie.
Quisiera dar generosamente de mí, sin cansarme, sin desanimarme. Dar de mí sin medida y sin pedir tregua.
Quisiera dar generosamente de mí, sin cansarme, sin desanimarme. Dar de mí sin medida y sin pedir tregua.
Quisiera tener más fuerza de voluntad y el doble de energía, para contagiar a todo el mundo a mí alrededor. Quisiera ser motor y no vagón. Motor para jalar y arrastrar a todos, sin distinción, sin diferencias. Llevar mi voz de aliento, gritando a todo el mundo ¡Animo! ¡Si se puede!
Quiero que el mundo entero vea en mí un hombre recto. Que cuando pase digan: eh ahí un hombre de principios, un cristiano a carta cabal…y no, ahí va el cucufato cascarrabias.
Quiero que el Señor me de la fuerza suficiente para cambiar aquello que debo cambiar y la paciencia y resignación necesaria con aquello que será imposible.
Aceptarme como soy, sin que ello signifique renunciar a la perfección y a la santidad. Aceptarme en mi naturaleza sabiendo que siempre se puede algo más…más allá…ultreya…al di la.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
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